Las tres cerraduras

Si os dicen, ve a traer esta mochila a casa de esta niña, pues se la ha dejado en mi casa y la necesita antes de que me vaya de vacaciones este viernes, lo que piensas es que estás ante una misión fácil.

Resumo los pasos que seguí:

-Caminé 15 minutos hasta la parada de metro.

-Monté en el metro durante unos 15 minutos más, aprox.

-Me bajé del metro y gracias al super glorioso y magnífico Google Maps conseguí encontrar la dirección que tenía que seguir.

-Creerte lista, al atajar por una calle que obviamente parecía más corta.

-Una de las calles era un río, así que tuve que desandar parte de lo andado y el atajo no me sirvió  más que para retrasarme.

-Dejar de creerte lista.

-Llegar al edificio y encontrarte la puerta de abajo abierta.

-Creerte con suerte.

-Entrar y darte cuenta que las puertas no tenían numero ni letra ni nada. Tenías que adivinar cual era por intuición divina.

-Dejar de creerte con suerte.

-Gracias al montón de trastos infantiles en la puerta de dicho piso, deducir cual era.

-Llamar y esperar que te abran. Oir los pasos detrás de la puerta, los gritos de ilusión de los críos, y unas llaves..

-El cerrojo se abre,

-Y se cierra

-Se abre

-Y se cierra

-Se abre

-Y se cierra

.

.

.

-Después de unos siete minutos así, la mujer al otro lado del MURO INFRANQUEABLE me anuncia que es incapaz de abrir la puerta, pues la madre ha salido dejándola a ella a cargo de los niños, y ha cerrado con llave al salir.

-Pienso inmediatamente en el riesgo que corren esa gente allí, pues si se da un incendio.. morirán ahogados antes de que esa buena mujer del país donde no saben usar llaves, consiga abrir una de las tres cerraduras de la puerta.

-Me pide que espere..

-Se abre la cerradura

-Se vuelve a cerrar

-Le digo que ya estaba abierta

-Me dice que no puede abrir

.

.

.

-Después de diez minutos más intentándolo, yo sentarme en el rellano y la banda sonora de las cerraduras abriéndose y cerrándose..

– La mujer del otro lado, me dijo que podía irme. Que dejara la mochila en el rellano y me fuera.

-Yo necesitaba recuperar algo de esa casa, pero… decidí irme.

Y al salir del edificio, dejando atrás el sonido de las cerraduras abriéndose y cerrándose… me volví a sentir lista de nuevo.

2 thoughts on “Las tres cerraduras

  1. 500 años más tarde y la mujer de detrás de la puerta, la abrió y recogió la mochila jajaja joder, seguridad en esa casa no les van a faltar aunque como has dicho, en caso de incendio, lo tienen jodido…

    unbeso guapa!

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