Estos días me está dando por pensar en un concepto tan poderoso como es el título de este post:

Cuando hablamos de la ley del silencio, ¿nos referimos a un pacto de confidencialidad? Todos tenemos secretos inconfesables, y no conozco muy bien hasta que punto la ley te puede proteger en caso de posesión de un secreto valioso. ¿Y si te lo roban? ¿A quién acudes? Brigadas protectoras de secretos.. seguro que la confianza entre seres humanos sería mucho más fácil, pues muchas disputas radican en el secreto, silencio, mentira.

¿Podemos considerar el silencio como una forma de expresión? Yo creo que sí. Un lenguaje muy abierto, en mi opinión… y también muy frágil, así que disculpad si lo rompo con facilidad, soy un poco bruta y el arte abstracto no me va…

O sea, que libertad de expresión es equitativo a la libertad de silencio:

Cuando dos personas están en desacuerdo por lo que una ha dicho ( usando su derecho de expresión) hablan sobre como llegar a un punto intermedio cada uno haciendo uso de sus poderes de oratoria y convicción. Pero cuando dos personas están en desacuerdo ( o no) y una de estas personas permanece en silencio ( usando su derecho de silencio ) ¿se puede llegar a un punto intermedio? Yo creo que no. Aquí claramente el silenciador se lleva al hablador a su terreno y el hablador no tiene más remedio que meterse las palabras por el culo. Equitativo 100 %.

No nos olvidemos de la clásica situación:

-Cariño, ¿te pasa algo?

-*silencio abismal*

La respuesta obvia es SÍ.

El silencio eterno: La muerte. Aunque esto también es sumar dos conceptos un poco abstractos y ya es hablar por hablar, pero tenemos que pensar en que hace siglos, un centurión se iba de campaña, sin escribir nada a su mujer y esta se podía pasar la vida esperando que regresara, habiendo muerto este el primer mes. Y ahora tu marido no te dice nada en 8 horas y ya estás llamando a la Interpol. ¿Somos unos alarmistas? ¿El poder de control continuo nos está volviendo blandos, dependientes e hipocondríacos?

De repente me acuerdo del Silencio de los Corderos.

Me gustaría charlar algo más contigo, pero hoy tengo cena con un viejo amigo.

En ésta fábula que papel estoy interpretando? Soy Clarisse, buscando la ayuda de un psicópata de gran intelecto? tal vez soy el Dr.Lecter que disfruta de unas buenas habichuelas con hígado humano mientras espero en mi celda con mi bozal; o incluso puede que sea uno de los corderos degollados que gritan, rompiendo el silencio en la noche de una niña que recién se acaba de instalar en un nuevo hogar.

Al menos sé que no soy el monstruo que se hace un disfraz de ser humano a base de mujeres.. hasta llegar a eso aun me queda un rato.

Aunque eso del silencio, creo que es una técnica que aun no domino demasiado. Sólo lo uso cuando estoy sola, me da vergüenza hacerlo delante de mucha gente… Debería ponerme a ella, y aprender de los maestros. Sí, esa va a ser mi siguiente lección, primero debería acabar con la que estoy ahora : el cinismo. Aunque sinceramente, no le encuentro fin.

 

 

 

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